Las deducciones por obras de mejora de la eficiencia energética en el IRPF se han consolidado como uno de los principales incentivos fiscales para fomentar la rehabilitación de viviendas y edificios residenciales en España. Estas deducciones, reguladas inicialmente por el Real Decreto-ley 19/2021 y posteriormente modificadas por el Real Decreto-ley 8/2023, se enmarcan dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado con fondos europeos.
Su aplicación práctica sigue generando numerosas dudas, especialmente en actuaciones habituales como la instalación de aerotermia, placas solares, sustitución de ventanas o mejoras en el aislamiento térmico. En este contexto, la consulta vinculante V1462-25, de 5 de agosto de 2025, aporta criterios interpretativos relevantes para determinar cuándo estas obras permiten aplicar las deducciones en el IRPF.
¿En qué consisten las deducciones por eficiencia energética en el IRPF?
Las deducciones por obras de mejora de la eficiencia energética en el IRPF tienen carácter temporal y se aplican sobre las cantidades satisfechas por el contribuyente cuando las obras realizadas permiten mejorar el comportamiento energético de la vivienda habitual o de edificios residenciales.
El objetivo del legislador es doble: por un lado, reducir el consumo energético y las emisiones contaminantes y, por otro, incentivar la inversión privada mediante beneficios fiscales directos en la declaración del IRPF.
Tipos de deducciones por obras de mejora de la eficiencia energética en el IRPF
La normativa establece tres modalidades de deducción, en función del nivel de mejora energética alcanzado:
Deducción del 20 % por reducción de la demanda energética
Se aplica una deducción del 20 % de las cantidades satisfechas, con una base máxima anual de 5.000 euros, cuando las obras realizadas reduzcan al menos un 7 % la demanda de calefacción y refrigeración de la vivienda.
Este tipo de deducción suele ser aplicable a actuaciones como la mejora del aislamiento térmico o la sustitución de ventanas, siempre que el certificado energético posterior a las obras acredite dicha reducción.
Deducción del 40 % por mejora sustancial del consumo energético
La deducción asciende al 40 %, con una base máxima anual de 7.500 euros, cuando las obras permiten:
- reducir al menos un 30 % el consumo de energía primaria no renovable, o
- alcanzar una calificación energética A o B.
Aquí se encuadran con frecuencia instalaciones de aerotermia, placas solares o sistemas de autoconsumo, siempre que el impacto energético quede correctamente certificado.
Deducción del 60 % en edificios residenciales
Para obras realizadas en edificios de uso residencial, la deducción puede alcanzar el 60 %, con una base máxima anual de 5.000 euros, permitiendo aplicar el exceso no deducido en los cuatro ejercicios siguientes, hasta un máximo acumulado de 15.000 euros.
Esta modalidad resulta especialmente relevante en comunidades de propietarios que acometen rehabilitaciones energéticas integrales.
Requisitos comunes para aplicar las deducciones por eficiencia energética en el IRPF
Para aplicar correctamente las deducciones por obras de mejora de la eficiencia energética en el IRPF, es imprescindible cumplir una serie de requisitos comunes:
- La mejora energética debe acreditarse mediante certificado de eficiencia energética, emitido antes y después de las obras.
- Las deducciones son incompatibles entre sí: no se puede aplicar más de una deducción por las mismas obras.
- No resultan aplicables a las partes de la vivienda afectas a actividades económicas.
- La base de deducción está formada exclusivamente por las cantidades efectivamente satisfechas mediante medios bancarios, minoradas por las subvenciones públicas recibidas.
- El importe deducible no puede exceder de la cuota íntegra estatal y autonómica del ejercicio.
Criterio de la DGT sobre aerotermia y placas solares
La consulta vinculante V1462-25 confirma que actuaciones como la instalación de aerotermia, paneles solares, sustitución de ventanas o mejora del aislamiento pueden generar derecho a deducción, siempre que se cumplan estrictamente los requisitos legales.
La Dirección General de Tributos insiste en la importancia de la prueba documental, especialmente en lo relativo a los certificados energéticos y a la trazabilidad de los pagos, aspectos que suelen ser objeto de comprobación por parte de la Administración tributaria.
Recomendaciones prácticas para evitar regularizaciones
Desde un punto de vista práctico, quienes pretendan aplicar las deducciones por obras de mejora de la eficiencia energética en el IRPF deberían:
- Solicitar asesoramiento previo antes de iniciar las obras.
- Conservar facturas, justificantes bancarios y certificados energéticos.
- Verificar que las subvenciones recibidas se descuentan correctamente de la base de deducción.
- Comprobar la compatibilidad con otras ayudas autonómicas o locales.
Una planificación fiscal adecuada puede marcar la diferencia entre aplicar correctamente el incentivo o enfrentarse a una regularización posterior.